CORTE · NAVAJA · BARBA · MALASAÑA · DESDE 2014   ·   CORTE · NAVAJA · BARBA · MALASAÑA · DESDE 2014   ·   CORTE · NAVAJA · BARBA · MALASAÑA · DESDE 2014   ·   CORTE · NAVAJA · BARBA · MALASAÑA · DESDE 2014   ·  

// La casa

Sillas con historia

Diez años cortando en el mismo local de Malasaña. Los mismos barberos, las mismas navajas, el mismo cuidado. La mitad de nuestras sillas se llenan con los hijos de los primeros clientes.

Aquí no hay tendencias.
Hay oficio.

Abrimos en 2014 con dos sillas, un espejo de anticuario y una lista de precios escrita a mano. Hoy hay cuatro sillas y la misma lista, pasada a limpio. Lo demás no ha cambiado: se corta bien, se cobra justo y se despide con un apretón.

// El fundador

Andrés

Andrés, barbero fundador de Navaja & Co.
Andrés · fundador

Aprendió el oficio barriendo pelo en la barbería de su tío en Chamberí, con catorce años y sin sueldo. Dice que fue el mejor contrato de su vida.

Lleva más de veinte años con la navaja en la mano y sigue afilando las suyas cada domingo, porque no se fía de nadie más.

Habla poco mientras corta. Si te pregunta por tu madre, es que ya eres de la casa.

// El material

Las herramientas

Herramienta buena, mantenida a diario y sin excepciones. Lo que toca tu cabeza aquí no lo vende ningún catálogo de saldo.

01Navajas de SolingenAcero alemán, asentadas a diario en cuero. Cada barbero afila las suyas.
02Tijeras japonesasForjadas a mano, revisadas cada temporada por el mismo afilador desde 2014.
03Aceites de la casaMezcla propia para barba y piel. No se vende, se regala en la silla.
Las herramientas de Navaja & Co.
Las herramientas

// Reglas de la casa

Poco que pedir

01Sin prisaEl corte dura lo que tiene que durar. Si tienes veinte minutos, vuelve otro día.
02Sin humoNi de tabaco ni de vendedor. Aquí no se te intenta colar nada.
03La radio la pone la casaY no se discute. Los viernes suena flamenco.
04PuntualidadLa silla espera 10 minutos. Después, pasa el siguiente.
Interior de Navaja & Co. en Malasaña

Mismo local.
Desde 2014.

Ven a conocer
la casa.